Gestionar el tiempo, retener a los mejores

Robotics, radicada en Sabadell, ocupa un espacio peculiar en el software de gestión de recursos humanos

En poco más de una hora de conversación, David Arderiu alude sólo una vez a la consabida transformación digital que otros nombran en cada frase. Sorprendente en el director general de una empresa cuya razón social es Robotics. Nacida en 1983 para suministrar sistemas de acceso, ha crecido vendiendo software para la gestión “inteligente” del tiempo de trabajo. Ha saltado del hardware al software y ahora habita en “la nube”.

En esta medida, Arderiu sí puede presumir de transformación. La empresa que fundó su padre en Sabadell para atender necesidades de la industria vallesana tiene delegaciones en Valencia y Madrid, además de acompañar la proyección internacional de sus clientes. Facturó tres millones de euros en 2017.

Abundan en el mercado las soluciones para gestión de recursos humanos. ¿Puede competir con ellas una pyme de 50 empleados? “Sí, puede. Muchas de esas soluciones están ancladas en una mentalidad anacrónica, aquella en la que el empleado tiene que estar a tal hora en su puesto de trabajo y no marcharse hasta que toque, en la que los turnos son inmovibles […] Las empresas tienen que adaptarse a los cambios en su entorno y lo están haciendo”. Las herramientas usuales para control de horarios y reparto de tunos han evolucionado menos que la sociedad, dice el entrevistado.
Cita un estudio de la consultora Manpower según el cual un 47% de los empleados encuestados en España indica la flexibilidad horaria como el tercer atributo cuando puede escoger un empleo u otro. Le precede el sueldo (68%) y el tipo de trabajo (54%). El primer porcentaje sube cuando se pregunta a la generación etiquetada como millenials. “Desde la óptica de las empresas, es cada vez más importante el valor añadido que aporta un empleado y cada vez menos el número de horas que pasa frente a una máquina o a un ordenador. El cambio generacional influye”

Esta visión no difiere demasiado si se trata de una empresa de servicios o de otra industrial: en la segunda, el límite de la flexibilidad estará, claro, en respetar las necesidades de producción, “pero una vez resultas, ¿por qué no ser creativos?, ¿por qué no aceptar que un trabajador use una aplicación para cambiar de turno desde el móvil con un compañero de sus mismas aptitudes, ya que nuestro sistema está diseñado para validar ese cambio siempre que se cumplan los requisitos?”. Aquí surgió el sintagma: “Esto se llama transformación digital“.

La eficiencia y la productividad son argumentos muy escuchados, pero las empresas modernas incorporan otro factor no menos importantes, la retención de los mejores. “La obsesión por el presentismo es casposa, enemiga de la productividad”, dice.

Los clientes de Robotics están en los servicios, en el comercio minorista, en la industria. Arderiu destaca cuatro: Adidas, el grupo Fiat, la cárnica Argal y una eléctrica que pide no identificar. Su producto tradicional es una plataforma modular, VisualTime (Access, Tasks, ProductiV, Planning, Analytics). Acaba de lanzar una herramienta de planificación automatizada.

Robotics se ha apuntado a la corriente SaaS (software como servicio). Hace dos años, no representaba más del 30% de la base instalada: en la actualidad supera el 60%. ¨Pensábamos llegar al 100% en el 2018, pero no todas las empresas están preparadas para migrar este capítulo a una modo de suscripción en la nube”.

La Vanguardia, 17 de junio de 2018, Diners 7

Redacción: Norberto Gallego