Erte fuerza mayor

ERTE por fuerza mayor: ¿Qué es y cómo se solicita?

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El ERTE por fuerza mayor flexibiliza y colabora con las empresas que se ven obligadas a suspender sus actividades por causales relacionados al Covid-19 y la emergencia sanitaria. Te detallamos qué situaciones son consideradas de fuerza mayor y de qué manera se gestiona su solicitud.

Como producto de la pandemia y la consecuente paralización de muchas actividades, las empresas y sus trabajadores se vieron afectados tanto a nivel económico como productivo. Para paliar y evitar la profundización de la crisis, el Gobierno dispuso una serie de normativas de flexibilización, entre las que se destaca el ERTE, Expedientes de Regulación Temporal de Empleo. 

¿Qué es el ERTE por fuerza mayor?

El ERTE, establecido en el Decreto Real 8/2020, del 17 de marzo,  es una herramienta que autoriza a las organizaciones a suspender los contratos laborales durante el tiempo que la situación sanitaria afecte a la actividad, con el compromiso de salvaguardar los puestos de trabajo y mantenerlos una vez cumplido el plazo. 

El artículo 22 del decreto establece ciertas especificaciones propias del ERTE de fuerza mayor que justifican las suspensiones temporales de contratos y/o la reducción de las jornadas de trabajo, que tengan como motivo una relación directa con el Covid-19. A continuación, conoceremos los detalles de este ERTE por fuerza mayor que los responsables de RR.HH. deberán tener en cuenta en sus gestiones administrativas para evitar un incumplimiento. 

Especialidades del ERTE por fuerza mayor

Lo primero que las organizaciones deben comprender es qué se entiende por fuerza mayor. En este sentido, el decreto detalla que las suspensiones de contratos y reducciones de jornadas que tendrán acreditada debidamente la consideración de “situación de fuerza mayor” son aquellas que tengan su causa directa en pérdidas de actividad como consecuencia del Covid-19, entre las que se incluyen:

  • Declaración de un estado de alarma que los obligue a la suspensión de actividades 
  • Cierre temporal de sus locales por afluencia masiva de público
  • Restricciones en el transporte y/o en la movilidad de las personas o de las mercancías implicadas en el negocio
  • Falta de suministros que impidan la continuidad de la actividad 
  • Situaciones relacionadas con el contagio de empleados o con la adopción de medidas de aislamiento preventivo decretadas por la autoridad sanitaria

Otro punto clave respecto a los ERTE por fuerza mayor son las especialidades que se aplican a las empresas que deciden suspender sus actividades por los motivos anteriormente mencionados. A continuación, se enumeran las excepciones más importantes: 

  • Con el fin de agilizar y flexibilizar el procedimiento, este se inicia con una solicitud de la empresa que tiene que estar acompañada de un informe y material probatorio de las causas relacionadas al Covid-19 que la obligan a pedir la suspensión o reducción horaria. 
  • La existencia de fuerza mayor tiene que ser constatada por la autoridad laboral, independientemente de la cantidad de empleados afectados. Su resolución se dictará dentro de los 5 días desde la solicitud.
  • Las empresas que adopten el ERTE por fuerza mayor deben comprometerse a mantener el empleo durante los 6 meses posteriores a la reanudación de la actividad, de lo contrario se le computará como incumplimiento.
  • La organización no incumple cuando el contrato de trabajo se extingue por despido disciplinario declarado como procedente, dimisión, muerte, jubilación o invalidez de la persona trabajadora. 
  • En el caso de los contratos temporales el compromiso no se entiende incumplido si el contrato expira del tiempo convenido o cuando la realización de un determinado servicio no pueda realizarse terminado el ERTE.

Por supuesto, los departamentos legales y de RR.HH. deberán consultar las excepciones y características específicas de la normativa en su propio sector o industria. Pero resulta de vital importancia estar al tanto de todos estos decretos para gestionar y computar, de la manera más óptima y eficiente, cada contrato de trabajo.